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Si bien es cierto que la mujer oriental y sobre todo las chinas, son muy buenas artistas marciales, acá en nuestro medio, hay muy buenas practicantes de distintas disciplinas y sistemas de combate. Es justo que se conozca al menos a algunas de las jóvenes mujeres que ya recorrieron con gran pasión, un camino que no tiene vuelta, porque ninguna se imagina su vida sin el arte que las apasiona. Hay varias cosas que comparten estas destacadas artistas marciales, les gusta la disciplina y la rigurosidad del entrenamiento, a ninguna le asustan los golpes, admiran antes que a otro a sus instructores/maestros, son concientes de donde están y cual es el nivel que alcanzaron, fijándose metas que para ninguna es imposible. Tienen el ejercicio del sacrificio tanto en los entrenamientos como fuera de ellos, pero la tan conocida capacidad femenina de hacer varias cosas a la vez les permite estudiar, trabajar y progresar cada una en lo suyo. Todas alcanzaron la graduación de cinturón negro en una o varias disciplinas de combate, estas son las mayores representantes tucumanas en actividad, dentro de las disciplinas más reconocidas.